LA COMUNIDAD

“Adelántense para honrarse unos a otros; tolérense con suma paciencia sus debilidades, tanto corporales como morales; obedézcanse unos a otros a porfía; nadie busque lo que le parece útil para sí, sino más bien para otro; practiquen la caridad fraterna castamente; teman a Dios con amor; amen a su abad con una caridad sincera t humilde; y nada absolutamente antepongan a Cristo, el cual nos lleve a todos juntamente a la vida eterna”. De la Regla de Nuestro Padre San Benito, cap. LXXII, 4-12.

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