VIRGEN MARÍA

abadia-san-benito-menu-virgen-mariaCada vocación tiene algo que no se da del mismo modo en las demás. La vocación monástica, como toda vocación cristiana, tiene algo propio, algo original, algo que supone de parte de Dios, la gracia de una luz particular, y de parte del monje, una respuesta a una exigencia propia. Es una vocación. Por eso, si nos preguntamos si existe cierta con naturalidad entre la vocación monástica y el misterio de María, pensamos en una relación especial con ella. Sin duda, el núcleo de la fe del monje en el misterio de María es el mismo que el de todo cristiano, pero también cabe la posibilidad que Dios lo haya llamado a vivirlo de un modo especial.